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John y Juan se dan la mano
¡La
prueba del nueve!
Reflexiones
acerca de la Asamblea General de IPC celebrada en Sidney en 1997
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Alberto Bravo
"John y Juan se dan
la mano"
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Alberto Bravo Agudo Chairman del Continente
Americano de IBSA.
John desde el norte, Juan desde el sur, dejan
cada cuatro años su cotidiano hacer, su gente, su ciudad, su
país, y montados en sus sueños forjados con tan disímiles
realidades geográficas, políticas, económicas, mixtura de
tierra y tartán, de precariedad y abundancia, aunque de ganas y
de ganas, de fuerza y de fuerza... allá van.
Cuando el Boeing acaba de carretear y las turbinas desarrollan
toda su potencia todos los Juan y todos los John experimentan un
mismo sentimiento... esto es lo que pondré durante mi prueba.
Aunque tanta igualdad en los afanes, con tanto matiz en los
orígenes, aún existen diferencias a la hora de mostrar los
logros. Claro que abundan las razones, pero el espíritu
paralímpico no busca excusas, ¡se rebela!, y día tras día,
sin tartán, sobre tierra, con tartán y las mejores 'NIKE'; las
ilusiones se exhiben idénticas, John del norte, Juan del sur
comparten un profundo deseo, superarse a sí mismos y luego
cruzar hoy la meta más veloces que ayer para entonces competir
entre sí y vencer; y ahí mismo, sobre la llegada, darse la mano
bien fuerte, porque el más puro olimpismo, sabemos, no tiene
color, ni Este ni Oeste, ni ricos ni pobres.
Sidney acogió a dirigentes paralímpicos de 65 naciones la
primera semana de noviembre. Los cálidos australianos
organizadores del eventos brindaron toda su capacidad en pro de
la VII Asamblea General de IPC.
América, por primera vez, concurrió masivamente a un evento
de tales características.
Los representantes, fundamentalmente del Caribe, centro y sur,
habituados a ser parte de las 'omisiones' del Comité
Paralímpico, convencidos que podrían esgrimir aportaciones
valiosas, se pusieron en marcha, golpearon puertas, tocaron
timbres y levantaron sus teléfonos, movieron a sus Gobiernos,
apelaron a Organismos internacionales y, al fin, allí
estuvieron.
Tal vez creían que, tal como los deportistas Juan y John,
todos los dirigentes reunidos mostrarían un solidario y generoso
sentido de unidad, desprovisto de intereses meramente personales,
primando sobre todas las cosas la más ecuánime disposición de
equidad.
No obstante la evidente subvaloración respecto a la opinión
de algunos delegados de países en vías de desarrollo, la
insólita utilización de solapados actos de soberbia, la
inocultable irracionalidad de un pequeño grupo que entendía que
el poder se mantiene empujando, estoy seguro que el 'después' de
Sidney posibilitará, a IPC, un sereno transitar.
La nueva conformación del Comité Ejecutivo, que estimo más
próxima al conocimiento de las necesidades de todos, deberá
examinar minuciosamente cada uno de los factores de incidencia
futura, indagando dentro de las singularidades de cada continente
y de cada país, llegando a la conciencia de todos aquellos
gobernantes que nos observan con displicencia o, más aún,
ignoran nuestro movimiento.
Es tarea de IPC y de todas las Federaciones que la componen
fortificar a los Comités Paralímpicos Nacionales, procurando de
esta forma, que en el '2000' los resultados deban ir
equiparándose y esto sólo puede lograrse trabajando duro en pro
de la imagen de nuestros deportistas.
Yo quisiera que los John, sigan usando las mejores 'NIKE', o
la 'QUICKIE' más moderna, pero que decididamente ayudemos a
entender, en el país de Juan, que también las merece y
necesita.
No por obvio que parezca, siento la necesidad de expresar el
compromiso, que entiendo ineludible, de contribuir desde IBSA
América a la reafirmación y crecimiento del Movimiento
Paralímpico dentro del ámbito que me compete, involucrándome
desde mi convencimiento de respeto por la independencia de los
derechos que nos asisten, y las obligaciones que nos convocan.
Mi más sinceras felicitaciones de buen éxito al Ejecutivo de
IPC y mi mano bien fuerte a cada uno de ellos.
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Filippo
Dragotto
"¡La prueba
del nueve!"
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Filippo Dragotto Presidente del Comité
Organizador Campeonatos Europeos de Atletismo y Natación,
Riccione'97 Para formular este título he acudido a mis
recuerdos matemáticos: en efecto, para verificar la exactitud de
un cálculo se recurría (por lo menos en mis tiempos, y en
Italia) ¡a la "famosa" prueba del nueve!. A través de
este cálculo, simple pero exacto, podía afirmarse sin ningún
género de duda la certeza del cálculo y del consiguiente
resultado. Los Campeonatos Europeos de atletismo y natación de
Riccione han sido, a mi parecer, la "prueba del nueve"
de la validez de nuestra legítima aspiración: ¡la absoluta
independencia técnica de IBSA!.
Precisamente nuestro presidente, Enrique Sanz, en su discurso
a los participantes durante la ceremonia de apertura de los
Campeonatos, al poner en evidencia los requisitos técnicos
exigidos por el IPC y condenarlos haciendo referencia a la mal
afamada 'Corte de los Milagros", afirman que el acuerdo
IPC-IBSA, garantizado y avalado por el Presidente del CIO,
Samaranch, debía representar en los Campeonatos Europeos de
Riccione la demostración concreta de la validez de nuestro
cometido: los ciegos, para realizarse al máximo en sus
posibilidades y capacidades, ¡deben competir con unas reglas que
respeten sus peculiaridades!.
De hecho, los Campeonatos de Riccione, además de haber tenido
un desarrollo perfecto en cuanto a su aspecto técnico, gracias
al esfuerzo de nuestros tres delegados técnicos SCOBIE,
HASLINGER y STRÖM, que han seguido atentamente el desarrollo de
las pruebas, garantizando a los atletas el pleno cumplimiento de
las normas y de su exacta aplicación, han permitido que los
"protagonistas"demostrasen al máximo sus posibilidades
y los resultados son la prueba más tangible.
Hasta 10 récords del mundo, 30 récords europeos, así como
30 récords nacionales, además de decenas y decenas de récords
personales, han venido a demostrar sin ningún género de duda
que éste es el camino que hay que seguir con tenacidad, si
queremos que el movimiento deportivo mundial de los ciegos tenga
un futuro luminoso.
Pero estos datos incuestionables me llevan a hacer otra
reflexión: estos resultados son también el fruto de un cambio
sustancial de tendencia: ¡los resultados de los atletas ya no se
han debido a la casualidad o a un día de suerte!. Son el
resultado de unos entrenamientos intensos y adecuados, pero
también y sobre todo denotan una política nacional bien
programada para las citas importantes de la temporada agonística
internacional, por parte de las naciones europeas y con unos
adecuados recursos económicos. Pero, estas importantes citas de
IBSA ¿tienen una organización regular?, ¿poseen una ejecución
válida a nivel organizativo y técnico?.
En realidad, para poder facilitar este reflorecimiento de la
actividad deportiva de los ciegos y de las personas deficientes
visuales, considero que es indispensable no sólo una
programación seria y articulada a nivel mundial, sino también
una organización óptima, basada en los principios fundamentales
que hacen posible su validez: unas instalaciones adecuadas, unos
jueces competentes y una organización logística aceptable.
Y no creo que no puedan encontrarse unos Organismos nacionales
capaces de ofrecer a IBSA un compromiso que permita llevar a
cabo, en el plazo de un cuatrienio, al menos una competición
continental o regional.
IBSA deberá, por tanto, tomar buena nota de esta tendencia
positiva y, con la máxima implicación de la Unión Mundial de
Ciegos, deberá planificar una serie de acciones que hagan
posible este salto cualitativo para el mayor número posible de
naciones de todos los continentes.
La recién creada 'TASK FORCE' de IBSA debe afrontar este
problema y encontrar recursos económicos, a través de unos
patrocinios y donaciones claramente establecidos, pero también
de la colaboración de personas capaces y convencidas de la
bondad del proyecto, para tratar de resolverlo.
"El agua caliente"
En Italia se dice que 'se ha inventado el agua caliente' para
poner en evidencia que se trata de un proyecto obvio. Es cierto
que este problema se ha discutido desde siempre, que ya se han
barajado todas las posibles soluciones pero... sobre todo se ha
quedado siempre a nivel de proyectos ¡Bonito, pero sin
realizar!.
A las puertas del tercer milenio de la humanidad, ¿no
queremos intentar reunir todos nuestros recursos y expresar de
forma tangible nuestra generosidad hacia esos miles de personas
que, a través de una actividad física apropiada, podrían
mejorar su propia existencia?, ¿¿¿¡¡¡ Aunque no vayan a
convertirse nunca en ... GRANDES CAMPEONES ???!!!
A pesar de mi "juventud", soy un optimista
empedernido, y por ello estoy convencido de que, confiando entre
los hombres y también en la Divina Providencia, puede
conseguirse cualquier cosa. ¿Qué tal si lo intentamos?.
¡QUERER ES PODER!.
M E D A L L E R O
ATLETISMO
Posición Nación Oro Plata Bronce
1ª España 18 11 12
2ª Bielorrusia 7 3 5
3ª Rusia 7 3 3
NATACIÓN
Posición Nación Oro Plata Bronce
1ª España 18 12 12
2ª Alemania 8 3 0
3ª Gran bretaña 5 8 6
Brian Scobie. Director Técnico de IBSA
Por desgracia, no tuve ocasión de asistir a la
Asamblea General de IPC en Sidney, pero a la vista de la historia
de las relaciones entre las dos federaciones y de mi propia
experiencia a nivel técnico acerca de las grandes dificultades
existentes para alcanzar una relación aceptable de trabajo entre
ambas, escuché atentamente todas las versiones que pude recoger
de los sucesos que se desarrollaron allí. Una o dos de las
cuestiones tratadas tenían un significado técnico muy directo.
Una de las mociones que iban a someterse a votación en Sidney
influiría directamente en el papel que jugaría IBSA en las
estructuras futuras de los deportes paralímpicos practicados por
ciegos. Se trataba de una propuesta para que hubiera un
representante de IBSA con plaza garantizada en cada uno de los
Comités Ejecutivos de las Asambleas de aquellos Deportes en
cuestión. Cuando se aprobó esta moción, IPC estaba
reconociendo finalmente un importante derecho democrático del
deporte para ciegos. Fue una decisión consecuente, en principio,
con el acuerdo IBSA-IPC de Lausanne. Sin embargo, los detalles de
su implantación podrían dar muestras posteriores de buena
intención.
Aunque yo saludé con agrado este importante cambio
estructural en el seno de IPC, me disgustó el que fuese el
único punto de una propuesta de cuatro puntos, remitida a la
Oficina Técnica de IPC en Junio de 1997, al que IPC haya dado
algún tipo de respuesta. Había otros dos puntos bastante
obvios, desde nuestro punto de vista: la confirmación del
derecho de IBSA a determinar las reglas para el deporte de
ciegos, y el derecho de IBSA a determinar las clasificaciones a
emplear en el deporte para ciegos. Sería bueno haber recibido la
confirmación o rechazo de tales derechos, incluso aunque no se
hubiera considerado necesario someterlos a la consideración del
Consejo de Deportes o de la Asamblea en Sidney.
La cuestión restante resulta, para mí, de mayor gravedad.
Entre los cuatro puntos presentados formalmente por escrito ante
el por entonces responsable técnico de IPC, Sr. Lindström, en
Junio además de haber sido sometido a su consideración en
todas aquellas ocasiones previas en las que se trataron las
relaciones técnicas de IBSA con IPC se encontraba la postura
de IBSA sobre el calendario de competiciones. El Acuerdo de
Lausanne asegura y confirma el derecho de IBSA, como Federación
Internacional independiente y autónoma, a mantener su propio
programa de competiciones, incluyendo Campeonatos Mundiales y
Regionales. Lo que se le ofreció a IPC como un arreglo acorde
a la coordinación y cooperación que permitía vislumbrar dicho
Acuerdo fue un reparto al cincuenta por ciento basado en el
principio de que nunca debería existir una duplicidad de
Campeonatos Mundiales o Regionales de cualquier deporte para
ciegos en un mismo año. Por lo tanto, IBSA ofrecía su apoyo a
IPC para que organizase los campeonatos en los años dos y cuatro
del ciclo paralímpico, a cambio de tener derecho a organizar sus
propios campeonatos en los años uno y tres de dicho ciclo.
Tal y como ya se ha dicho, hasta ahora no ha habido respuesta
por parte del Responsable Técnico de IPC a esta importante
propuesta. Ni ha permitido tampoco que fuese tratada en el
Comité Ejecutivo del Consejo de Deportes celebrado en París a
finales de Junio de 1997. Pero, curiosamente, a finales de Agosto
circuló una moción tardía para la reunión de Sidney,
impulsada por el Sr. Lindström como Responsable Técnico de IPC.
Era de hecho una contrapropuesta a la oferta de IBSA, pero no
provenía de IPC. Por el contrario, era una moción ante la
Asamblea General respaldada por Suecia, de cuya asociación el
Sr. Lindström es en la actualidad, por supuesto, Secretario
General. Sé que él no encuentra tan ofensivo este intento de
manipulación como otros; yo lo considero, como poco, de mal
estilo, y es una falta de respeto no sólo para IBSA, sino para
el propio comité que él preside. Pero pasemos todo ello por
alto. ¿Cuáles habrían sido las consecuencias?. La propuesta de
Suecia habría restringido los campeonatos de IBSA al año
siguiente a los Juegos Paralímpicos, siendo todos los años
restantes responsabilidad de los deportes y regiones de IPC. Por
lo tanto, el destino de esta propuesta era de gran importancia
para IBSA, aunque entraba en conflicto directo con los acuerdos
alcanzados en Lausanne (que por supuesto habían sido firmados,
por parte de IPC, por el mismo Sr. Lindström...o por uno de los
varios que parecen coexistir).
Finalmente, lo que se aprobó en Sidney era parte del
principio básico de IBSA, consistente en afirmar que no debería
haber duplicidad de campeonatos en un mismo deporte y en el mismo
año. Queda por ver el efecto que esto tiene en el caso de la
natación: IPC anunció sus Campeonatos Mundiales de 1998 parece
ser que incluyendo pruebas duplicadas de competición para
ciegos, a pesar de la existencia previa de los Campeonatos
Mundiales de IBSA en Madrid, en 1998. (Los Campeonatos Mundiales
de IBSA se confirmaron a los pocos minutos de firmar el Acuerdo
de Lausanne, en Febrero de 1997. Los Campeonatos Mundiales de
Natación de IPC, para el mismo año, 1998, se anunciaron a
principios de Octubre de 1997, más de siete meses después. IPC
ha sabido de la intención de IBSA de celebrar campeonatos de
diversos deportes desde otoño de 1996. IPC no informó a IBSA de
su intención de celebrar campeonatos alternativos en 1998. Sean
cuales fueren las palabras que uno escoja para describir el
comportamiento de IPC en estas cuestiones, es difícil que se
pueda pensar que toda esta historia viene marcada por la
"coordinación y cooperación".) Se dejó a cada
deporte individual las decisiones sobre la estructura del
calendario.
¿Qué promete la Asamblea de Sidney para el futuro?. Los
principios y las prácticas que regulen esta sensible relación
entre IPC e IBSA seguirán necesitando ser aclaradas y negociadas
aún durante bastante tiempo, esto es evidente. Pero sigo
deseando que IPC adopte una visión más plural y menos cerrada
de cómo servir a las distintas necesidades y capitalizar los
diversos apoyos y recursos existentes en el mundo del deporte
para discapacitados. Desde luego, es evidente que IPC se redefine
y transforma a sí mismo en cada asamblea, lo que parece indicar
que, a pesar de sus indudables logros, el movimiento paralímpico
alberga a muchos descontentos. La impugnación a la Presidencia,
los cambios de personal ejecutivo tras las elecciones, la amenaza
de disgregación que plantea Europa, la transformación de los
deportes en un bloque de voto potencialmente importante dentro de
la Asamblea: todas ellas me parecen indicaciones o causas de
inestabilidad en el seno del movimiento que requerirán una
dirección eficaz, así como mayor tolerancia, flexibilidad y una
amplia gama de recursos por parte de los directivos de IPC. Hay
muchos grupos de interés que quisieran ver cambios en el seno de
IPC. La respuesta a estas demandas será un reto necesario.
Es más fácil determinar cuáles serán los
cometidos y responsabilidades de IBSA durante los próximos tres
o cuatro años. Y podemos ver, en contraste con IPC, una
estabilidad y un propósito fundamental dentro de IBSA. Espero
que IPC sea uno de los medios por los cuales podamos descargar
dichas responsabilidades sin perjudicar con ello los derechos de
otros. Tal vez con una nueva Ejecutiva y una nueva Dirección
Técnica, IPC pueda reconocer el importante papel de IBSA al
servicio del deporte para ciegos. Ciertamente, espero que las
relaciones a nivel técnico sean más francas y abiertas que en
el pasado. La oferta del Presidente de IBSA para albergar en
Madrid la primera reunión del Comité Ejecutivo del Consejo de
Deportes debería suponer una nueva indicación de nuestra
disposición a comenzar una relación de cooperación con el
departamento técnico de IPC. Una oferta similar, tras la firma
del Acuerdo de Lausanne, fue rechazada por el Sr. Lindström.
Espero que la entusiasta aceptación de la nueva oferta por parte
de Carol Mushett, nueva Directora Técnica, sea una señal de las
relaciones en el futuro.
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