Nuestro punto fuerte en Atlanta fue, ante
todo. El trabajo en equipo, ayudándonos entre todos
siempre que resultara necesario. En Atlanta tuvimos
innumerables problemas con el equipamiento ya que las
bicicletas aterrizaron tres días después de nuestra
llegada . ¿Qué consecuencias se derivaron de ese
retraso?. Unos resultados nada acordes con los esperados
por no poder cumplir el programa de entrenamiento tal y
como se había confeccionado.
Pero las dificultades no acabaron aquí.
Increíblemente los problemas continuaban cuando era
necesario trasladar las bicicletas desde la Villa
Olímpica hasta las pistas de entrenamiento. ¿Falló el
transporte?. Por supuesto que sí. Pero, curiosamente no
por escasez de autobuses, sino por falta de conductores.
Un solo dato para la triste historia de estos Juegos
Paralímpicos. Tras la finalización de las diferentes
pruebas tuve que esperar dos días para que las
bicicletas fueran devueltas a la Villa. ¿Por qué?. La
historia se repitió. Había camiones, pero no
conductores. Solución final: Yo mismo tuve que conducir
un camión -eso sí, sin permiso- durante 25 kilómetros.
Después de esta anecdótica pero, a fin de cuentas,
triste historia, me permito realizar una valoración de
los problemas globales y de los aspectos positivos -que
por supuesto los hubo- con los que nuestros ciclistas se
encontraron a lo largo de estos Juegos Paralímpicos.
Problemas Globales.
1- El control de seguridad de la entrada no servía
para nada. El "trenecito" regresaba a la villa
sin pasar el correspondiente control.
2- La comida no tenía sabor ( los helados, los
filetes, el arroz, etc, todo sabía igual).
3- Había enormes dificultades con los criterios de
clasificación, normas y reglamentos.
4- También, por último, la llegada al aeropuerto fue
toda una aventura. Un dato: Algunas selecciones
nacionales tuvieron que esperar la friolera de siete
horas para conseguir las correspondientes acreditaciones
que les dieran acceso a la Villa.
Aspectos Positivos.
1- Por lo que al apartado estrictamente
técnico-deportivo se refiere hay que reconocer que la
pista de competición era buena y adecuada, destacando
las limpieza de las instalaciones.
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